El viejo Simón

Don Alonso fue mi gran amigo, el viejo hombre de 92 años gustaba vernos trepar paredes y saltar obstáculos a las afueras del metro Manuel Montt, siempre me contaba sus anécdotas de joven y las ganas que tenía por entrenar con nosotros, por lo que siempre decía: “Mijito, de una manera u otra yo voy a trepar esos muros con vosotros así sea lo último que haga…” Hace cuatro años que no he vuelto a ver a Don Alonso, y hace cuatro años que entreno con Simón, el gato que adopté el mismo día que mi amigo dejó de ir…


Hidroaysén

Todos los que tenemos un poco de conciencia ambiental y/o amor por nuestro planeta nos hemos visto totalmente agredidos con la aprobación de la central hidroeléctrica al sur de Chile, basta con ver la tele o encender la radio para saber que las manifestaciones se extienden a lo largo de todo el país, es decir que un grupo de personas ha decidido hacer su voluntad ante el derecho humano a vivir en un ambiente limpio de otros millones de personas...
La rueda va girando y la olla a presión que es nuestro sistema social está comenzando a colapsar ya que los organismos dominantes ya no logran pasar desapercibidos con su actuar, así como pasó con la central Ralco, la venta de México por el presidente Fox o la demolición programada de las torres gemelas el 11/09/2001 apodada como "ataque terrorista"... La humanidad comienza a vivir vuelcos fuertes, las personas ya saben cómo les hacen creer que por los medios masivos de comunicación que su vida es parte de un montaje y los grandes sucesos contemporáneos forman parte de un secreto a voces. La burbuja crece y crece pero ¿Será que ya está acercándose a sus límites? La respuesta vendrá, y lo hará con mucha fuerza.

Fluir


En este insante no estoy atascado, no tengo nada que me aqueje, soy feliz y pareciera ke todo está radiante pero ¿porque se tiende a temer de lo malo cuando se está bien? y así mismo cuando uno está triste sólo desea volver a obtener, o mejor dicho, saborear la felicidad ¿Por qué no mejor dejar que las cosas fluyan? Vivir cada instante como se lo merece, es verdad que planear y preocuparse es casi un aspecto cotidiano en muchas personas, pero a veces el volver a lo natural de vivir el instante da paso para la sabiduría de las cosas sencillas. El despertar en mi cama y poder estirarme, de haber dormido cómo un rato bastante largo ya me da el hecho de agradecer semejante bendición. Es aquí cuando me alegro más aún, cuando puedo bañarme, desayunar y salir a volar por los aires, disfrutar de correr y saltar de un techo a otro, de subir una pared sin dificultad alguna, de saber ke la velocidad de tus piernas, la potencia de un salto y un movimiento de tu cuerpo te llevan a hacer cosas impensadas por el resto... Es fluir, dejar que la energía avance, no estancarse, si viene un momento bueno se disfruta, si viene uno malo se vive y aprende, pero todos se dejan fluir, ya que la práctica y la experiencia son parte de las mejores maestras ke nos pueden enseñar a vivir.

Esfuérzate!

Cuando vas a buscar un trabajo, cuando quieres emprender un sueño, cuando comienzas a estudiar una carrera y entre tantas otras cosas, siempre viene consigo el pituto de alguien más que te quita aquel lugar que tanto anhelaste. Por lo tanto, debes esforzarte y confiar en tus capacidades para resplandecer con ellas, como todos esos ejemplos de grandes personas que han surgido sólo y netamente de su propio esfuerzo, como Vivi Kreutzberger, Eduardo Frei Ruiz-Tagle, Diana Bolocco, la hija de Raquel Argandoña, entre muchos, muchos otros.

Instantes...

Atribuido a J.L. Borges, posibles autores reales: Nadine Stair o Don Herold

Si pudiera vivir nuevamente mi vida,
en la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido,
de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos,
haría más viajes,
contemplaría más atardeceres,
subiría más montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido,
comería más helados y menos habas,
tendría más problemas reales y menos imaginarios.

Yo fui una de esas personas que vivió sensata
y prolíficamente cada minuto de su vida;
claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría
de tener solamente buenos momentos.

Por si no lo saben, de eso está hecha la vida,
sólo de momentos; no te pierdas el ahora.

Yo era uno de esos que nunca
iban a ninguna parte sin un termómetro,
una bolsa de agua caliente,
un paraguas y un paracaídas;
si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.

Si pudiera volver a vivir
comenzaría a andar descalzo a principios
de la primavera
y seguiría descalzo hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita,
contemplaría más amaneceres,
y jugaría con más niños,
si tuviera otra vez vida por delante.

Pero ya ven, tengo 85 años...
y sé que me estoy muriendo.



Vuelves a ser amada, por décima tercera vez...