jueves, 10 de diciembre de 2015

Y la rueda gira...

Le puse el mismo título a esta entrada que el capítulo 1 del libro de Anodea Judith de Los Chakras porque en parte siento que viví ese giro este último tiempo, pero para contextualizar un poco esto va primero...

Suena la alarma a las 5 am, con esfuerzo me levanto a tratar de estudiar lo que no alcancé a realizar en la noche, llego a clases atrasado porque ni en 3 horas alcancé a completar mi jornada de estudio, desayuno, preparar almuerzo para la tarde, ordenar el equipo para el trabajo y ducharme para partir. Me comienzo a quedar dormido en clases, ni aunque fueran las mejores clases mi cuerpo aguantaba el cansancio, ya va un mes trabajando de Lunes a Domingo para pagar mis estudios que el estado considera que tengo el dinero suficiente para pagarlos. termina la jornada a las 12 de la tarde y parto para el trabajo, almuerzo llegando a las 1 de la tarde y comienzo con las clases de las 2 correspondientes a mis talleres para niños, viaja de sur a norte a realizar clases para niños en piscina, vuelve ahora de norte a sur para realizar clases de baile entretenido... 1,  2 y 3 clases seguidas, 3700 KCal gastadas y ya son las 10 de la noche, llego a mi casa a las 11 y termino de comer lentamente a las 12 para comenzar a estudiar, a las 1 de la mañana yano doy más y caigo en sueño para que a las 5 am la rutina vuelve a comenzar.

Esa es la clave de la autodestrucción, el creer que siempre serás invulnerable, que siempre rendirás bien, que tu cuerpo podrá aguantar hasta el tiempo que tu quieras, pero no fue así. En algún momento me encontraba rindiendo bien en la universidad, en los trabajos y en la familia, pero el tiempo se hizo poco y las responsabilidades ganaron terreno, transformandome en un ser que sólo vivía para trabajar y rendir, el punto es que ¡¿CUÁNDO YO QUICE SER ESO?!

Me enfermé terriblemente cuando ya llebava varios meses así, yo quería volver a estar de pie pero mí propio cuerpo no me dejó, olvidé lo que es vivir, que es contemplar el atardecer, disfrutar con los amigos, familia, disfrutar un beso antes de dormir, ser feliz trabajando, estudiar por gusto y contentándote con la humildad, me ensimismé en las adquisiciones y en el poder que puedes obtener con dinero... Creo que en toda mí vida jamás había ganado tanto dinero, pero creo que ha sido parte del momento más infeliz de mí vida. La rueda giró y yo pasé por sus fases, ahora creo que estoy saliendo de estar en lo más bajo y ahora, gracias a que mí propio cuerpo decidió frenarme, entro en la etapa reflexológica y ya vuelvo poco a poco a mi centro. Si fracaso o no en algo, es parte de la vida, si mañana me dijeran que tengo una enfermedad terminal ¿Qué haría... Terminar de trabajar? jajaja creo que las caídas te dan ese valioso tiempo de reflexionar en el suelo mientras analizas por qué te caíste. Es verdad que dicen que lo importante es volver a ponerse de pie, sin embargo en el suelo debes darte la oportunidad de recapacitar, sino volver a levantarse será sólo para caerse con más fuerza.

Al día de hoy y con 27 años, me di cuenta que los fracasos no constituyen nada en la vida, es el autosabotaje el que te lleva a él y ante esta situación, mejor vive buscando tu felicidad que sólo así descubrirás que sólo viviste teniendo victorias sobre victorias.

Volví a escribir! :)