jueves, 30 de junio de 2016

Felicidad voluntaria

Una de las cosas que más feliz me hace en la vida, es el ayudar desinteresadamente, y el día de hoy fue así y qué más llenito el corazón me quedó después de hacerlo.
Todo esto sucedió porque a una compañera de trabajo, lamentablemente se le incendió gran parte de su casa, sin embargo, posterior al trabajo de bomberos, dejamos todas nuestras labores profesionales y fuimos a limpiar y trabajar cada una de las partes quemadas, mover muebles de un piso a otro, subirnos al techo, equilibrar entre las vigas para no caer desde altura, meternos en lo que quedaba de entretecho, cargar y cargar sacos de cenizas, barro y cosas que ya no servían, todo esto durante seis horas contínuas. A pesar de ello, nunca sentí cansancio, ya que sabía que estaba ayudando a alguien que realmente lo necesitaba y ahí me encontraba dando lo mejor de mí para ayudar a apasiguar esa triste sensación de haber perdido algo tan importante como lo es tu casa. Y cuando logramos terminar todo, compartimos un té y bromeamos un rato frente a la desgracia, ya que en momentos como este es cuando creo que nos unimos más como seres humanos.
Luego camino a mi casa, todo pasado a humo, veía a la gente mirarme todo lo sucio y tiznado que caminaba por lo calle, sin embargo de mi cara sólo salía una sonrisa, esa sonrisa de sentirme tan bien de haber podido ayudar, y así mismo lo seguiremos haciendo, porque no hay nada más lindo y engrandecedor que ayudar por el gusto de hacerlo.

Buenas noches y que tengas una bella sonrisa antes de dormir... :)

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